Por P. Nelson C. García S.J.
Director de la Agrupación Católica Universitaria
Abril 28, 2011
INCONDICIONAL
"El Honor mas preciado; servir. "
El 28 de Abril del 2010 el P. Amando Llorente, S. J. cumplió su palabra de ser "incondicional" con 58 años de servicio en la entrega a la Agrupación Católica Universitaria, como siervo fiel y obediente a la voluntad del Señor. Lo sentía, lo vivía y lo demostró con su fidelidad, paternal sonrisa y ese abrazo amigable que lo hacía querido por todos. No podremos olvidar ni San Miguel 1111, ni la Agrupación de la Bahía con su fiel bienvenida y su clásica boina. Sus Ejercicios Espirituales eran parte de su vida y espiritualidad. La Virgen María y San José, Santa Teresa de Avila, Santa Teresita, el Quijote, Juan Pablo II, Benedicto XVI, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier… se manifestaban con calor humano, aunque las citas y las historias se repitieran. Recordemos a San Ignacio y el moro que insultó a la Virgen. Había algo en él, humano y espiritual, que salía de un recio leonés, convencido, que atraía y se dejaba querer con su oratoria y sus gestos.

P. Nelson haciendo lectura del Evangelio. P. Marcelino,celebrante
de la Misa y a mano derecha, P. Eddie Alvarez SJ, concelebrante.
Foto Por Miguel Massens.
Ese era su carisma, su atractivo sacerdotal e influencia en obispos, sacerdotes, laicos, jóvenes y niños. "Incondicional" para recibir en su oficina, para recoger los cadáveres de los agrupados mártires de Guajaibón, para ir a la Sierra Maestra, para visitar los agrupados dispersos por los Estados Unidos, buscarles y facilitarles becas y unificarlos en diferentes ciudades hasta hacer de la Agrupación de Miami la casa madre de la ACU, viviendo sólo y mantenerse fiel a lo prometido a pesar de las dificultades y frustraciones que podían suceder. Así cumplía sus palabras de compromiso. Un buen amigo y un gran sacerdote.
Después de nuestra amistad larga desde que él era mi director espiritual en 1952 siendo yo universitario, logró que los superiores jesuitas me destinaran a Miami. Durante los 6 últimos años compartimos viajes para dar Ejercicios Espirituales, conocimiento mutuo e historias agrupacionales, ideales, planes, meditaciones, Misas… Lo acompañaba y ayudaba con los médicos y su pastillero. El sentía su debilidad y su cansancio de vida, pero no se doblegaba, se manifestaba fuerte y dispuesto, jesuita íntegro y sin dobleces, con amabilidad y espíritu acogedor. Sabía aceptar la invitación a un restauran español o cubano, hacer una excursión a los Everglades, presenciar un juego por televisión del Real Madrid y Barcelona o ver un juego de Nadal y Federer. Nos acompañaba a disfrutar de la vida sanamente.
Esa incondicionalidad lo hacía presente en bodas, bautizos, primeras comuniones, visitas a los hospitales, unciones de enfermos y funerales. Sabía consolar y animar con su optimismo, entusiasmo, exageraciones, con su amor a la Iglesia y al Papa, y a la Compañía de Jesús. Una persona sana de mente y corazón, con naturalidad y afecto, sin beaterías, con un sentimiento religioso e ignaciano. Tenía muchas amistades que le llamaban por teléfono o pedían un consejo o una entrevista.
Siempre soñó con volver a Cuba y refundar la Agrupación en La Coronela.
Le hubiese costado mucho haber sido una carga con una enfermedad larga y pesada para los demás. Murió como él quiso. Supongo se lo habrá pedido al Señor y a la Virgen: en su habitación austera, sin molestar, sorpresivamente, con el sello claro de su incondicionalidad para todos. No queríamos que sucediera, pero debía suceder con sus casi 92 años y su frecuente bronquitis. A todos nos costó, pero Dios tiene sus caminos, que no son nuestros caminos.

Foto de asistentes a la Misa de Recordación de nuestro querido Padre Llorente.
Foto Por Miguel Massens.
Esa fue su entrega "incondicional" de 58 años en la Agrupación. Pero ese es el espíritu de los Ejercicios de San Ignacio, la entrega total (Rey Eternal), que nos enseñó el P. Llorente con su ejemplo y vida. Estamos nosotros comprometidos a tomar la antorcha, para imitar su entrega, sin poner obstáculos a lo que es la voluntad del Jefe y Maestro: "El honor más preciado servir y el descanso, vivir en acción". Ahora somos nosotros los incondicionales a su ejemplo.
Gracias, P. Amando Llorente, por tu vida.

Cardinal Sean O'Malley Eulogy at Rev. Llorente's Funeral
from George Suarez on Vimeo.